OSCARS 2025: Categorías técnicas, artísticas y genéricas
Hoy es la noche de los Oscars. Los 9905 miembros de la Academia con derecho a voto han dictado sentencia y esta noche se desvelarán los grandes triunfadores del cine en 2024. En este artículo vamos a hacer un repaso final por todas las categorías. Repasaremos los nominados, ausencias, favoritos y posibles vencedores, con un hueco siempre para las impresiones personales de un servidor. En esta primera parte comenzaremos con las categorías secundarias, aquellas que están relacionadas con aspectos técnicos o artísticos así como las categorías genéricas para Animación, Película Internacional y Documental.

Comenzamos con Fotografía, donde hemos tenido un pequeño síncope al ver que “Nickel Boys” no está entre las cinco nominadas. Su enfoque es único, con planos rodados en primera persona, lo que supone un nivel de inmersión bastante peculiar y llamativo. También se ha quedado fuera de las nominadas “Conclave”, una película que por momento tiene composiciones muy poderosas y juega muy bien con el espacio y la luz. Y aunque es cierto que la competencia era fuerte, creo que ambas deberían haberse colado entre las cinco elegidas. O al menos una de ellas, ya que “Emilia Pérez”, sin tener una fotografía mala, tampoco tiene nada que sobresalga o la ponga en la misma dimensión que las anteriores.
Las otras cuatro he de reconocer que son trabajos muy potentes. Tenemos a Greig Fraser, que tras ganar hace tres años con la primera parte de «Dune», repite ahora con su secuela en una película que, pese a ser muy parecida a nivel de fotografía, no deja de ser una maravilla visual. Tenemos también a Edward Lachman, por “Maria”, un habitual en esta categoría (cuarta nominación), a Jarin Blaschke, colaborador habitual de Robert Eggers y que repite nominación con “Nosferatu” después de la que obtuvo hace años con “El Faro”. Su trabajo en «Nosferatu» es mi favorito a título personal. La forma en que juega con las sombras y la belleza de sus planos está en otro nivel. Es como si nos llevara a un museo y estuviéramos viendo una sucesión de cuadros de artistas del Romanticismo europeo.
Por último, tenemos al gran favorito: Lol Crawley, que en “The Brutalist” ha recurrido al VistaVision para poder jugar con esos planos tan abiertos y transmitir esa sensación de majestuosidad sin apenas distorsión.
Pese a que el premio se da por hecho para Crawley y “The Brutalist” lo cierto es que la carrera en los precursores no ha estado tan decantada. De hecho, “Nosferatu” se impuso en los Critics Choice y “Maria” hizo lo propio en los premios del gremio (ASC). “The Brutalist” llega, por lo tanto, con el BAFTA como único aval, pero parece que será suficiente para hacerse con la victoria (aunque no sea tan segura como en otras categorías).

En Vestuario tenemos una de las victorias más claras y seguras de la noche. El excelente trabajo de Paul Tazewell en “Wicked” es el gran favorito por la cantidad y variedad de sus diseños y por el peso visual que tienen en la historia. Tazewell es un director de vestuario que lleva más de tres décadas trabajando en el teatro, donde ha llegado a conseguir un Tony a Mejor Vestuario por “Hamilton” y que recientemente ha dado el salto a la gran pantalla con otro célebre musical por el que también obtuvo otra nominación al Oscar: West Side Story.
Su labor está años luz por encima del resto de nominadas entre las que destacan los trabajos de Linda Muir en “Nosferatu” y el de Lisy Christl en “Conclave”. Echo en falta aquí una película que ha sido infravalorada en líneas generales como “Dune: Part 2” y otra que también ha sido defenestrada como “Furiosa: A Mad Max Saga”. Obviamente, esta última no es tan brillante como su predecesora (Fury Road) pero creo que al menos en esta categoría si era digna de entrar entre las cinco elegidas.

Montaje es una categoría que hace muchos años que perdió el norte y todavía no ha vuelto a encontrarse consigo misma. Encerrada en esa absurda correlación con el premio a Mejor Película, aunque a veces se acierta, es muy fácil dejar de lado montajes increíbles simplemente por el hecho de que no son candidatos a Mejor Película.
Es el caso de “Challengers”, una película distinta con un montaje lleno de recursos y con un impacto visual muy grande. Su editor, Marco Costa, se hizo con la victoria en los Critics Choice y es firme candidato a llevarse también el Eddie, pero eso no lo he valido para entrar entre los nominados ya que su película no ha conseguido ninguna nominación más.
También se ha quedado fuera (de una manera igual de incomprensible) “Dune: Part 2”, una película que sí estaba nominada a Mejor Película, pero cuyo excepcional trabajo en Montaje ha sido también descartado. Podríamos seguir hablando de títulos con un notable trabajo en Montaje como “September 5” o “Nickel Boys”, que en este caso juega de forma precisa con los puntos de vista en ese enfoque tan personal, y la cuestión es que se podría montar un quinteto de candidatos más válidos que varias de las opciones nominadas, que casualmente coinciden con el top 5 de candidatas en la categoría de Mejor Película (al menos en el momento de las votaciones).
Sólo así se explica la presencia aquí de “Emilia Pérez” y “Wicked” (y si me apuras incluso la de “The Brutalist”). Es cierto que “Conclave” tiene un montaje notable y juega muy bien con los planos, mostrando y escondiendo detalles de forma muy sutil y precisa. Por su parte, “Anora” también tiene momentos brillantes sobre todo en el arco central de la historia donde se mezcla con maestría la llamada telefónica con la acción en la casa y todo lo que pasa en ese momento (que es mucho y está muy bien montado).
Ante tanta ausencia, lo lógico es pensar en “Conclave” como favorita, más aún después de su victoria en los BAFTA. Una hipotética e improbable sorpresa por parte de “Anora” sería un indicador muy evidente de su triunfo final como Mejor Película.

Continúa el auge de las prótesis en esta categoría que ha dado un salto alejándose de maquillajes más tradicionales como el que nos encontramos en títulos como “Beetlejuice Beetlejuice”, “A Complete Unknown” o “Dune: Part 2”.
En esa fina línea que separa el maquillaje del uso de CGI, se mueven a la perfección nominadas como “Wicked” o “Nosferatu”, mientras que apostando por las prótesis tenemos “A Different Man”, una agradable sorpresa que estuvo en el pasado festival de Sitges, y la gran favorita, “The Substance”, con un trabajo tan espectacular como excesivo, un derroche de recursos para una película que ha arrasado en todos los precursores y que tiene en esta categoría su baza más segura en estos Oscars.

Resulta hasta extraño encontrarse una categoría con un consenso tan generalizado e indiscutible. Y es que las cinco películas nominadas en esta categoría son consideradas de forma unánime como las cinco películas con una mejor dirección artística.
Podríamos hablar de esa recreación del Vaticano y de la capilla Sixtina que hacen en “Conclave”, del minuicoso y espectacular trabajo de campo en Arrakis (“Dune: Part 2”) o de cómo “Nosferatu” consigue capturar ese ambiente tan propio del Romanticismo. Las tres serían dignas ganadoras, como lo va a ser «Wicked» por sumergirnos en el mágico mundo de Oz. Un trabajo brillante por parte de Nathan Crowley que, después de más de una década trabajando para Nolan, va a acabar consiguiendo por fin el Oscar en su séptimo intento.

Un año más se cumple esa triste circunstancia, que comienza a convertirse en tradición, de no nominar siquiera la mejor banda sonora del año. En este caso van a ser Trent Reznor y Atticus Ross los que van a unirse a ese selecto club de olvidados en el que están Hildur Guðnadóttir (Women Talking), Clint Mansell (Requiem for a Dream), John Williams (Jurassic Park) o Justin Hurwitz (First Man y Babylon) entre otros. Una banda sonora diferente, que se aleja de los estándares pero que encaja a la perfección con el estilo de “Challengers”, una película completamente ignorada en esta edición.
Este snub es más grosero cuando vemos que entre los nominados está el score de «Emilia Pérez»… Dejando esto a un lado, junto a las polémicas por los criterios de elegibilidad que han dejado fuera el score de Hans Zimmer para “Dune: Part 2” pero sí han permitido la entrada del de “Wicked”, las otras tres nominadas creo que habrían sido una gran escolta para la banda sonora de “Challengers”.
Sin ésta, la victoria parece clara para Daniel Blumberg que con el score de “The Brutalist”, cogerá el testigo de Ludwig Goransson y se hará con su primera estatuilla con una banda sonora brillante que alcanza su máximo esplendor con los temas sobre Erszebet, la esposa de Lazslo, en la segunda mitad de la película. Su gran rival y que también sería un digno ganador en esta tesitura es Volker Bertelmann con un score muy intenso y pegadizo en “Conclave”. Su victoria hace un par de años con “All Quiet on the Western Front” ha enfriado sus opciones.

Este año se han lucido en esta categoría con esa doble nominación a “Emilia Pérez” por dos canciones reguleras que no justifican para nada su favoritismo. Es cierto que “El Mal” sí que podría entrar dentro de las cinco nominadas porque tampoco es que haya habido un nivel espectacular en el resto de opciones, pero su indiscutible favoritismo es algo que escapa a mi razonamiento.
A mí las dos canciones que más me han gustado, y creo que deberían haber entrado en este top 5, son “Beautiful that way”, de Miley Cyrus para la película “The Last Showgirl” y “Kiss the sky”, de “The Wild Robot”. Como digo tampoco es que sean canciones espectaculares, pero creo que sí que tienen algo más de punch que las nominadas, de las que solo rescataría “The Journey”, una nueva nominación para Diane Warren y “Like a Bird”, la canción de cierre de “Sing Sing” que también me parecen dignas nominadas.
En cualquier caso, en esta categoría ha dominado durante toda la temporada de premios “El Mal”, que es una de esas bazas sólidas que va a permitir que “Emilia Pérez” no se vaya de vacío. ¿Hay espacio para una posible sorpresa con Diane Warren ante los escándalos de Emilia? No lo creo.

Sonido es otra de esas categorías en las que parece que el pensamiento es más simplista de lo que se presupone, ya que han conseguido nominación tres películas musicales (en el caso de «A Complete Unknown«, biopic musical), una de animación (The Wild Robot) y “Dune: part two” porque el trabajo de sonido en esta película es superlativo y es imposible ignorarlo.
Me llama mucho la atención esta distribución de las nominadas porque se han dejado en un segundo plano películas cuyo sonido se centra más en la parte de efectos o en los diálogos y se le ha dado un peso excesivo a la mezcla musical, lo cual es extraño porque eso ya se recoge en otra categoría (banda sonora). Echo en falta alguna película como “Civil War”, “Blitz” o incluso “Gladiator II”.
De entre las nominadas la victoria a priori debería ir para Dune aunque en los CAS (Cinema Audio Society) Awards fue “A Complete Unknown” quien se hizo con la victoria, de ahí que el triunfo de Dune no sea 100% seguro.

Pon un mono con CGI en tu película y te nominamos al Oscar. Esa parece ser la premisa de este año donde hasta tres de las cinco nominadas tienen a los monos como elemento distintivo de sus efectos especiales («Wicked«, «Better Man» y «Kingdom of the Planet of the Apes«). La victoria, no obstante, parece destinada a “Dune: part two”, una película con un trabajo más sutil pero efectivo que, además, cumple con la función de potenciar su espectacular fotografía.
Me habría gustado ver entre las nominadas a “Civil War”, una película con un trabajo parecido (salvando las distancias) enfocado en recrear una atmósfera bélica en el paisaje urbano y rural de EEUU.

A nivel internacional, la temporada de premios ha sido un paseo para “Emilia Pérez” antes y después de sus polémicas. El rechazo que ha levantado en las últimas semanas puede jugar en su contra, más aún si tenemos en cuenta que su gran rival, la brasileña “I’m Still Here” lleva una inercia ascendente que la ha llevado a entrar incluso en el top 10 de Mejor Película y a meter también a su protagonista (Fernanda Torres) como Mejor Actriz.
En esta tesitura cabe preguntarse si será suficiente para completar un sorpasso que no se ha producido ni en los Critics Choice ni en los BAFTA (si bien es cierto que las votaciones en estos premios se cerraron antes de la polémica), premios que, junto al Globo de Oro, permiten a la cinta francesa soñar con el pleno.
La otra pregunta que me hago es si tendríamos este nivel de dudas si India hubiese propuesto “All we Imagine as Light” como su candidata, una película que sonó en las quinielas incluso para Mejor Dirección, donde su directora Payal Kapadia era una de las posibles sorpresas.
A nivel personal tengo que admitir que no he podido ver todas las películas en liza de esta categoría. Creo que tanto “All we imagine as light” como “Kneecap” son películas que tienen todos los ingredientes para encantarme. Me habría gustado ver aquí la nueva del Conde de Montecristo, que me pareció una pasada (bastante mejor que Emilia Pérez) pero obviamente Francia tenía que elegir una y apostó al caballo ganador. Así que solo me queda defender de nuevo a «Flow» como favorita personal.

Animación poco a poco se va liberando del tiránico dominio de Disney y Pixar, dos estudios que han amasado 15 triunfos en los últimos 20 años, pero que en esta edición van a sumar su tercer año de sequía. Y eso pese a que este año tiraron de una de sus bazas más potentes: “Inside Out 2”, la secuela de una de las películas más aclamadas de Pixar y que además ha sido la película más taquillera de 2024.
El título a mejor película de animación se lo jugarán entre “The Wild Robot” y “Flow”. La primera puede darle a Dreamworks su tercer Oscar y el primero desde 2006, cuando triunfaron con “Wallace & Gromit: The curse of the Were-Rabbit”. “The Wild Robot” es una película entrañable y fascinante, una reflexión sobre la maternidad y el poder de las personas como colectivo por encima de las individualidades que tiene una animación maravillosa y que suma dos nominaciones más en Sonido y Banda Sonora. “Flow”, por su parte, es una película hecha con un software llamado Blender en un pequeño estudio de Letonia llamado Straume. Relata la odisea de un gato y un grupo pintoresco de animales en un mundo inundado.
Pese a que la victoria parece cosa de dos, se trata de una de las categorías más abiertas e igualadas de la noche, ya que ambas candidatas llegan con un bagaje sólido y suficiente. “The Wild Robot” se hizo con la victoria en los Critics Choice y en los Annie se llevó el premio principal. Parece la opción más lógica y natural. “Flow”, no obstante, llega con su victoria en los Globos de Oro como principal aval, más el premio en los Annie en la categoría de mejor película independiente. El año pasado sin ir más lejos, la peli del Spiderverso llegó con el mismo bagaje que “The Wild Robot” y acabó sucumbiendo ante “El Chico y la Garza” de Miyazaki, así que las espadas están en todo lo alto.
A título personal, para mí también han sido las dos mejores películas de animación, pero si tengo que decantarme por una de ellas sería por “Flow”, ya que considero que su labor es mucho más meritoria por contexto.

Y cerramos con el Mejor Documental, una categoría que apunta a la victoria de «No Other Land«, el documental del activista palestino Basel Adra sobre la resistencia en las aldeas de Masafer Yatta ante la ocupación israelí.
Sorprende que se haya quedado fuera el documental sobre Christopher Reeve, flamante ganador del BAFTA pero que no pasó el corte en los Oscars.